Almagro y Avenida Córdoba: el corredor queer de Buenos Aires
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Buenos Aires nunca tuvo un barrio gay delimitado como otras ciudades. Lo que sí tiene son corredores: tramos de la ciudad donde la comunidad se encuentra sin que nadie lo haya planificado. Uno de los más activos hoy está en Almagro, sobre Avenida Córdoba y sus alrededores.
Qué tiene la zona
A pocas cuadras del cruce con Medrano y Gallo conviven bares de la comunidad, centros culturales independientes, teatros chicos, librerías y cafeterías. Es una zona de tránsito constante, bien iluminada, con el subte B a pocas cuadras y decenas de líneas de colectivo. Esa mezcla de accesibilidad y vida de barrio la hizo ideal para espacios LGBTIQ+ que necesitan que la gente llegue fácil a cualquier hora.
Feliza como punto de referencia
Feliza, en Avenida Córdoba 3271, es el bar y club LGBTIQ+ que ancla la zona. Abre todos los días con actividades distintas: karaoke, ciclos, fiestas temáticas, juegos. Los fines de semana funciona como club, y es la casa de varias fiestas de la comunidad, entre ellas Fiesta Femme, la fiesta lésbica mensual. Que un mismo lugar sea bar de semana y club de fin de semana lo convierte en punto de encuentro natural.
Cómo recorrer la zona
- Llegá temprano y caminá por Medrano hacia el sur: hay cafés, librerías y teatros independientes.
- Cená en alguno de los bodegones o restaurantes de la zona de Almagro, que tienen precios accesibles.
- Cerrá la noche en un bar de la comunidad, o si hay fiesta, directamente ahí.
Por qué no es Palermo
Palermo tiene más oferta, pero también más ruido, más precio y más mezcla de públicos. Almagro conserva un aire de barrio: vecinas en la vereda, almacenes, menos turismo. Para la comunidad eso se traduce en espacios donde se puede ser una misma sin sentirse parte de una atracción.
Cuándo ir
Entre semana, para conocer la zona tranquila y descubrir los bares con actividades. Los fines de semana, para la noche. Y si venís de visita, un sábado de fiesta en el corredor de Almagro es la forma más directa de entender cómo se vive la comunidad porteña hoy.