Amigas que se alejan cuando una se pone de novia: qué hacer
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Es un clásico de la comunidad lésbica: dos amigas inseparables, salidas todos los fines de semana, mensajes a toda hora. Y entonces una conoce a alguien. Al mes, la otra siente que habla con una desconocida. Nadie hizo nada mal, pero algo se rompió.
Por qué pega más entre lesbianas
Las amistades lésbicas suelen ser muy intensas porque cumplen varias funciones a la vez: amiga, familia elegida, compañera de salidas y a veces ex. Cuando una pone esa energía en una pareja, el hueco que deja es grande. Además, la comunidad es chica, y es probable que la nueva novia también forme parte del círculo, lo que complica todo un poco más.
Si sos la que se puso de novia
- No desaparezcas. Un mensaje a la semana que no sea sobre tu novia mantiene el vínculo vivo.
- Guardá un plan al mes solo para tu amiga. Sin la pareja. Parece poco, pero es lo que más se extraña.
- No la conviertas en terapeuta de tu relación. Puede escucharte, pero no todo el tiempo.
Si sos la que siente que la dejaron
Decilo. No con reproche, pero decilo: "te extraño, armemos algo las dos". Muchas veces la otra ni se dio cuenta de que se alejó, porque enamorarse te absorbe. Y mientras tanto, aprovechá para ampliar tu círculo: salir con otras amigas, ir a eventos de la comunidad, conocer gente nueva. No para reemplazarla, sino para no depender de una sola persona.
Lo que no ayuda
Criticar a la novia, competir por atención o mandar indirectas en redes. Tampoco hacerse la que no pasa nada mientras se acumula el enojo. La amistad aguanta la honestidad mucho mejor que el silencio.
El final posible
Con el tiempo las parejas se acomodan y la amiga vuelve, distinta pero vuelve. Las amistades que sobreviven a la primera novia suelen sobrevivir a todas las siguientes. Y si no vuelve, también está bien soltar con cariño: hay vínculos que fueron para una etapa y eso no les quita valor.