Amistades lésbicas después de una ruptura: cómo cuidar al grupo cuando una pareja se separa
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Es un chiste repetido pero es verdad: el mundo lésbico es chico, y el de Buenos Aires, aunque enorme comparado con otras ciudades, también. Las parejas se forman dentro de los grupos de amigas, y cuando se separan, la onda expansiva llega a todo el ecosistema. ¿Cómo se transita eso sin que el grupo quede partido?
Para las que se separan: el grupo no es botín de guerra
La tentación de reclutar aliadas es humana, pero poner a las amigas a elegir bando lastima a todo el mundo. Podés pedir contención sin pedir enemistad: "necesito que estés para mí" es distinto de "no la veas más". Las amigas en común pueden quererlas a las dos, y con el tiempo lo vas a agradecer.
Para las amigas del medio: neutralidad activa
- Escuchá a las dos sin oficiar de correo: lo que te cuenta una no viaja a la otra. Nunca.
- No fuerces reencuentros: juntarlas "para que se amiguen" antes de tiempo suele salir mal. Los tiempos los ponen ellas.
- Organizá planes por separado un tiempo: sí, es más trabajo logístico. Es temporal y vale la pena.
- No desaparezcas: a veces, por no saber qué hacer, las amigas se borran justo cuando más se las necesita.
El reencuentro inevitable
En una comunidad chica, cruzarse es cuestión de tiempo: en un cumpleaños, en un bar, en la pista de una fiesta. Cuando pase, la fórmula es simple: saludo cordial, nada de escenas, y cada una sigue con su noche. No hace falta ser amigas; alcanza con ser adultas. Con los meses, muchas exparejas lesbianas terminan construyendo una amistad real, ese fenómeno tan nuestro. Pero eso no se apura.
Lo que la ruptura no debería llevarse
Una separación ya duele suficiente como para sumarle perder al grupo de amigas. Si estás pasando por esto, decilo explícitamente: "no quiero que esto nos cueste la amistad". Nombrarlo lo protege. Y si sos parte del grupo, recordá que tu rol no es juez sino red: estar, sostener y esperar a que el tiempo acomode lo que hoy parece un desastre.
El amor a veces se termina. La familia elegida, si la cuidamos, no.