Bisexualidad borrada: los mitos que hay que tirar abajo de una vez
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
La bisexualidad tiene un problema particular: se la cuestiona desde los dos lados. Para parte del mundo hetero, "es una fase antes de definirse". Para parte de la comunidad LGB, "en el fondo es lesbiana pero no se anima". Los dos discursos son borradura bisexual, y hacen daño real.
Mito 1: "Es una etapa"
La bisexualidad no es una parada de tránsito hacia otra identidad. Es una orientación válida en sí misma, tan estable como cualquier otra, más allá de con quién estés en pareja en un momento dado.
Mito 2: "Si está con una mujer, ya es lesbiana"
El género de tu pareja actual no cambia tu orientación. Una persona bisexual en pareja con una mujer sigue siendo bisexual, no "se convirtió" en otra cosa.
Mito 3: "Le resulta más fácil"
La idea de que las personas bi "tienen privilegio hetero" ignora la discriminación real que enfrentan, incluida la que viene de dentro de espacios LGBTIQ+ que deberían ser refugio.
Qué hacer con esto
- Si sos bi, tu identidad no necesita validación externa para ser real.
- Si no lo sos, escuchar sin cuestionar es el mínimo. Nadie te pidió opinión sobre la orientación de otra persona.
- Los espacios que se dicen inclusivos tienen que serlo también con la bisexualidad, no solo de la puerta para afuera.