Brunch lésbico: dónde armar el plan del domingo después de la fiesta
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Después de una noche larga, pocas cosas reparan tanto como un buen brunch con las mismas amigas con las que saliste. Acá algunas ideas para organizarlo.
Elegí horario tarde, sin culpa
Si la noche anterior se estiró hasta la madrugada, forzar un brunch a las diez de la mañana es pedirle demasiado al cuerpo. Un horario cerca del mediodía o incluso más tarde suele rendir mejor y sumar más gente al plan.
Qué buscar en el lugar
- Que tenga buena variedad tanto dulce como salada, para cubrir a todo el grupo.
- Espacio para sentarse un buen rato sin apuro: el brunch post-fiesta es tanto de comer como de repasar la noche anterior.
- Que quede relativamente cerca de donde vive la mayoría del grupo, para no sumar otro viaje largo después del cansancio de la noche.
Un ritual que vale la pena instalar
Armar el brunch como cierre fijo después de cada salida grande —por ejemplo, después de cada Fiesta Femme mensual— convierte una salida puntual en un ritual del grupo, con su propia previa y su propio cierre.
El brunch también es para conocer gente nueva
Si conociste a alguien la noche anterior, invitarla al brunch del día siguiente es una forma bastante natural de seguir el contacto, sin la presión de armar una "cita" formal.
Lo importante: hidratación primero
Antes que el café, tomá agua. Después ya vas a estar en condiciones de disfrutar el resto del brunch con amigas.