Cabaret en una fiesta lésbica: qué esperar y cómo ser buen público
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
En algún momento de la noche, en general entre las 2 y las 3, la música baja, se enciende una luz y aparece alguien en el escenario. Es el cabaret, la parte de la fiesta lésbica que viene de la tradición del varieté y que en Buenos Aires tiene una escena propia, con performers que giran por fiestas, bares y teatros.
Qué suele haber
- Burlesque y strip-tease artístico: coreografías con desnudez parcial, humor y mucha actitud.
- Drag kings y drag queens: personajes, lip sync y comedia.
- Danza y acrobacia: desde pole hasta números aéreos, según el lugar.
- Humor y hosts: alguien que conduce, presenta y a veces sortea cosas.
Hay fiestas que arman su propio cabaret con identidad. Fiesta Femme tiene uno hecho por y para lesbianas que se volvió marca registrada de la noche.
Cómo ser buen público
Lo primero: mirá. Parece obvio, pero el cabaret dura diez o quince minutos y la gente que sigue hablando a los gritos se lo pierde y se lo hace perder a las demás. Lo segundo: aplaudí y gritá, porque los números en vivo se alimentan de eso.
Lo que no: no tocar a las performers, no subir al escenario si no te invitan, no filmar si piden que no se filme. El cabaret es un trabajo y la persona que está arriba decidió cuánto mostrar y cómo. Esa decisión es suya.
Dónde ubicarte
Si querés ver bien, acercate al escenario cinco minutos antes, cuando avisan. Si preferís seguir en tu mundo, el chill o la otra pista son el lugar. Lo que no funciona es quedarse en el medio hablando.