Cita en San Telmo: un domingo para dos
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
San Telmo es el barrio que más se transforma los domingos: la feria copa la calle Defensa, aparecen músicos en cada esquina y los bares sacan las mesas a la vereda. Para una cita es ideal porque siempre hay algo para mirar, y si la charla se traba, el barrio la retoma por vos.
Arranque: café tarde
Encontrarse a eso de las doce en un café de los alrededores de la Plaza Dorrego. La idea es llegar a la feria con algo en el estómago y sin la presión de un almuerzo formal. Si la primera media hora fluye, siguen caminando; si no, un café es fácil de terminar.
La feria sin estrés
- Caminen por Defensa en dirección a Plaza de Mayo y vuelvan por las paralelas, que están más tranquilas.
- Elijan un puesto de antigüedades y jueguen a adivinar para qué sirve cada objeto. Funciona como rompehielos sin que parezca uno.
- No compren nada en la primera vuelta. Siempre se consigue lo mismo más adelante.
Almuerzo en el Mercado
El Mercado de San Telmo tiene opciones para todos los gustos y precios accesibles. Lo bueno es que no hay que elegir un restaurante: cada una pide lo que quiere y se sientan en una mesa compartida. Es informal, ruidoso y perfecto para una cita que no quiere parecer demasiado cita.
Después: museos o pasajes
Si quieren seguir, el Museo de Arte Moderno está a pocas cuadras y suele tener muestras con artistas queer. Si prefieren aire, los pasajes San Lorenzo y Giuffra son el lugar para sacarse fotos y hablar de cosas más personales, lejos del ruido de la feria.
Cierre
San Telmo de noche tiene bares con onda para una copa, pero también está bien terminar con un helado y caminar hasta el subte. La mejor señal de que la cita salió bien es que ninguna mire la hora. Y si salió regular, por lo menos pasaste un buen domingo en uno de los barrios más lindos de la ciudad.