Cómo elegir una terapeuta LGBTIQ+ friendly en Buenos Aires
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Encontrar una terapeuta con verdadera perspectiva LGBTIQ+ hace una diferencia enorme, sobre todo en procesos de identidad, salida del clóset o duelo por rechazo familiar.
Preguntá directamente sobre su experiencia
Es completamente válido, en la primera consulta, preguntar si tiene experiencia trabajando con pacientes LGBTIQ+ y qué formación específica tiene sobre el tema.
Prestá atención al lenguaje que usa
Si en la primera charla usa términos correctos, no asume tu orientación por default ni te pregunta cosas invasivas sin venir al caso, es buena señal.
Desconfiá de la "terapia de conversión" disfrazada
Cualquier señal de que la profesional busca "corregir" tu orientación o identidad, aunque sea de forma sutil, es motivo suficiente para cambiar de terapeuta. Esas prácticas están desacreditadas por completo por el consenso científico y son, directamente, dañinas.
No todo problema tiene que ver con tu orientación
Una buena terapeuta LGBTIQ+ friendly no reduce cada tema que traigas (ansiedad, trabajo, familia) a tu orientación sexual, salvo que vos misma quieras trabajarlo desde ese ángulo.
Dónde buscar
- Directorios específicos de profesionales con perspectiva de diversidad, cada vez más comunes en redes.
- Recomendaciones de otras personas de la comunidad, muchas veces circulan en grupos o espacios de encuentro LGBTIQ+.
- La primera sesión sirve también para evaluar si hay buena onda, más allá del currículum.
Está bien cambiar de terapeuta
Si después de un par de sesiones sentís que no hay verdadera comprensión de tu realidad, no estás obligada a quedarte solo por cortesía. El proceso terapéutico funciona mejor cuando hay confianza real.