Cómo era el closet en Argentina antes de la ley de matrimonio igualitario
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Antes de 2010, salir del closet en Argentina como lesbiana implicaba enfrentarse a un contexto social y legal muy distinto al de hoy. No había matrimonio igualitario, no había ley de identidad de género, y la representación de lesbianas en medios masivos era casi inexistente o, cuando aparecía, muchas veces caricaturizada.
Sin referentes visibles
Crecer sin ver a nadie parecido a una en la televisión, en el cine o en la política hacía que muchas mujeres tardaran años en encontrar el lenguaje para nombrar lo que sentían. La ausencia de referentes públicos declarados era, en sí misma, una forma de invisibilización.
El costo social de salir del closet
Contarlo en la familia, en el trabajo o en el barrio podía tener consecuencias reales: rechazo familiar, discriminación laboral, violencia social. Por eso muchas mujeres optaban por vivir su lesbianidad en espacios muy acotados y de mucha confianza, sin exponerse públicamente.
El rol de los espacios propios
En ese contexto, los grupos de encuentro, las publicaciones propias y los pocos lugares de salida nocturna funcionaban como refugios: los únicos sitios donde no hacía falta explicar ni disimular nada.
Un cambio que sigue siendo desigual
Las leyes de la década de 2010 cambiaron el marco legal, pero el proceso de salir del closet sigue siendo distinto según la familia, el barrio o la generación de cada persona. Lo que sí cambió es que hoy existen muchos más referentes, espacios y redes de apoyo que hace treinta años.