Cómo hablarle a tus padres sobre tu orientación sexual
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Contarle a la familia la propia orientación sexual es una de las decisiones más personales que existen. No hay una fórmula que funcione igual para todas, pero sí algunas ideas que ayudan.
No hay una fecha "correcta"
Podés tener 16 años o 45. Podés hacerlo antes o después de tu primera relación seria. No existe un momento objetivamente ideal, solo el momento en el que vos te sentís preparada.
Elegí el contexto
- Un momento privado, sin apuro y sin otras personas presentes, suele funcionar mejor que en medio de una reunión familiar.
- Si te da más seguridad, podés escribirlo en vez de decirlo en persona.
- Pensá de antemano si querés estar sola con la persona o si preferís tener a alguien de confianza cerca (físicamente o disponible por teléfono) después.
Prepará un plan B
Ojalá la reacción sea buena, pero conviene tener pensado a dónde ir o con quién hablar si la reacción inicial no es la esperada. Tener una red de apoyo previa —amigues, otra familia, un grupo de la comunidad— hace una diferencia enorme.
No es tu responsabilidad "educarlos" en el momento
Podés compartir información si querés, pero no estás obligada a resolver ahí mismo todas las dudas o prejuicios que puedan surgir. Es un proceso, no una charla de una sola vez.
Date permiso de que no sea perfecto
Muchas familias necesitan tiempo para procesar, incluso las que después terminan siendo totalmente aceptadoras. Una primera reacción tibia no siempre predice el resultado final.
Buscá apoyo en el camino
Hablar con otras personas que ya pasaron por esto —en grupos, foros o simplemente charlando en espacios de la comunidad— ayuda mucho a bajar la ansiedad antes de dar el paso.