Cómo hacer amigas lesbianas después de los 30 en Buenos Aires
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
A los 20 las amigas aparecen solas: la facultad, el primer trabajo, la fiesta a la que fuiste tres sábados seguidos. Después de los 30 el flujo se corta. La gente se muda, se empareja, tiene hijos, y el círculo lésbico, que ya era chico, se achica más. La buena noticia es que hacer amigas de adulta es posible, pero hay que hacerlo a propósito.
Elegí espacios con continuidad
Una fiesta suelta rara vez genera amistad. Lo que la genera es volver. Un taller mensual, un equipo de algún deporte, una fiesta que se repite cada mes con la misma gente. Fiesta Femme funciona así para muchas: a la tercera edición ya tenés caras conocidas y a la quinta tenés un grupo.
Ir a la previa, no solo a la fiesta
A las 3 de la mañana nadie hace amigas. A las 21, en un bar con un bingo o un metegol, sí. Las actividades de previa están pensadas justamente para que la gente hable, y es mucho más fácil conversar con alguien de tu edad en ese contexto que en la pista.
Decilo
- Avisá en tu entorno que estás buscando gente nueva. Las amigas de amigas son la vía más efectiva que existe.
- Usá las apps también para amistad: varias tienen esa opción y en Buenos Aires se usa bastante.
- Proponé el segundo encuentro. La mayoría de las amistades potenciales mueren porque nadie manda el mensaje de después.
Bajá la expectativa
No vas a reemplazar a la amiga de la infancia en un mes. Lo que sí podés tener en un par de meses es gente con quien ir a bailar, con quien tomar un café un martes y con quien escribirte cuando pasa algo. Eso, después de los 30, ya es muchísimo.