Cómo pedir el número a una chica sin morir en el intento
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Pedir el número siempre pone nerviosa a cualquiera, pero cómo pedir el número a una chica tiene más de actitud que de frase mágica. Estas ideas ayudan a bajar la presión del momento.
No necesitás una frase perfecta
La sobreelaboración suele jugar en contra. Algo simple y directo funciona mejor que un chiste armado: "La estoy pasando muy bien hablando con vos, ¿te parece si seguimos por acá?" mientras mostrás el teléfono, alcanza.
Elegí el momento, no el final abrupto
Pedirlo justo cuando la charla está fluyendo bien es mejor que esperar hasta el segundo exacto de la despedida, donde todo se vuelve apurado y menos natural.
La honestidad funciona mejor que la estrategia
Decir directamente que te gustaría seguir hablando genera más conexión que cualquier técnica de acercamiento indirecto. La escena lésbica en general valora bastante la claridad por sobre el juego.
Preparate para un no, y que esté bien
Un no no es un fracaso personal. Puede ser que tenga pareja, que no esté buscando nada, o que simplemente no sienta lo mismo. Nada de eso dice algo sobre vos.
Si el contexto ya es de "estamos acá para eso"
En espacios pensados para conocer gente, pedir el número es mucho más natural porque no hay que adivinar si la otra persona está ahí con esa intención. En Fiesta Femme, por ejemplo, buena parte de quienes van saben que están en un ambiente donde conocer gente nueva es parte del plan — eso baja bastante la carga de "¿estará bien que le pregunte?".
Después de pedirlo
- No hace falta escribir esa misma noche. Un mensaje al día siguiente está perfecto.
- Que el primer mensaje sea concreto, no un "hola" solo: mencioná algo de lo que hablaron.
- Si no responde en unos días, seguí adelante. No siempre significa rechazo, pero insistir tampoco suma.