Cómo prepararte el día de la fiesta: descanso, comida e hidratación
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Una fiesta larga es, en términos físicos, bastante parecida a una actividad deportiva: horas de pie, movimiento constante, calor, poco sueño. Y nadie corre una carrera sin comer ni dormir. Prepararse durante el día cambia por completo cómo se vive la noche y, sobre todo, el día siguiente.
Dormir, aunque sea un rato
Si podés, una siesta de una hora a la tarde vale oro. Si no, por lo menos no madrugues de más el día de la fiesta. Llegar a la pista con ocho horas de deuda de sueño garantiza bostezos a las dos de la mañana, justo cuando arranca lo mejor.
Comer en serio
- Un almuerzo completo con proteínas y carbohidratos, no una ensalada liviana para "entrar en el jean".
- Una cena temprana o una merienda fuerte antes de salir. Nunca salir con el estómago vacío.
- Algo salado antes de la primera bebida ayuda a que el alcohol pegue más despacio.
Agua, agua y más agua
Empezá a hidratarte desde la mañana, no desde la previa. Dos litros repartidos durante el día te dejan con el tanque lleno. En la fiesta, alterná cada trago con un vaso de agua. Suena a consejo de abuela, pero es la diferencia entre bailar hasta el cierre y terminar sentada en una escalera.
Lo que conviene evitar
Cafeína después de las seis de la tarde: te da energía artificial que se cae de golpe. Alcohol en la previa en cantidad: empezar fuerte es la forma más fácil de perderse la fiesta. Y actividad física intensa el mismo día: dejá el gimnasio para el día anterior.
Kit de salida
Preparalo a la tarde con la cabeza fresca: documento, entrada en el celular, batería cargada, cargador portátil, plata para la vuelta, un chicle, pañuelos y lo que necesites de maquillaje para retocar. Armar el kit a última hora es la receta para olvidarse justo lo que importa.
Prepararse no le quita espontaneidad a la noche. Al contrario: cuando el cuerpo está bien, la cabeza está libre para disfrutar.