Cómo recuperarte al día siguiente de una noche larga
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Una noche larga se paga al otro día, pero hay formas de que ese pago sea mucho más liviano.
Antes de dormir, no al despertar
Tomar agua antes de acostarte, aunque sea a duras penas, hace una diferencia enorme comparado con esperar a la mañana siguiente para empezar a hidratarte.
Dejá algo liviano cerca de la cama
Fruta, agua, algo salado: tenerlo a mano evita que al despertar con hambre termines comiendo lo primero que encuentres, generalmente lo peor posible para ese momento.
No fuerces un horario temprano
Si podés dormir hasta tarde, hacelo. El cuerpo procesa mucho mejor una noche larga con descanso suficiente que forzando un despertador a las nueve por costumbre.
El brunch como parte de la recuperación
Más allá de lo social, comer algo consistente a media mañana o mediodía ayuda mucho a que el resto del día no se sienta perdido. Es, de paso, la excusa perfecta para reencontrarte con el grupo y repasar la noche anterior.
Movimiento suave, no sedentarismo total
Una caminata corta o algo de aire libre suele ayudar más que quedarse todo el día en la cama, aunque la tentación sea esa. No hace falta nada intenso, solo moverse un poco.
Vale la pena, siempre
Una noche memorable en Fiesta Femme bien vale un domingo tranquilo de recuperación. Ese es, en definitiva, el trato justo de cualquier buena salida.