Cómo ser buena aliada en una fiesta lésbica si no sos lesbiana
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Cada tanto una amiga o una pareja se suma a una fiesta lésbica sin ser parte de la comunidad. Es bienvenida cuando va con respeto, y las fiestas más abiertas lo permiten. Si querés ser una buena aliada, hay detalles para tener en cuenta.
Recordá donde estás
Es un espacio creado para que mujeres lesbianas, bisexuales y queer se sientan cómodas y libres de la mirada de afuera. Pensá que muchas de ellas no tienen ese lugar en otros ámbitos de su vida.
Lo que conviene evitar
- Mirar o sacar fotos como quien visita un zoológico.
- Preguntas invasivas sobre la vida íntima de las demás.
- Ocupar el centro de la escena o hacer comentarios del estilo de que no parecen lesbianas.
- Coquetear sin saber si la otra persona está interesada o no.
Lo que suma
- Escuchar, bailar y disfrutar sin hacer de eso un tema.
- Respetar las reglas de la fiesta y el consentimiento.
- Presentarte con humildad y reconocer que estás de visita.
Después de la fiesta
Ser aliada también es sostener el apoyo cuando termina la noche: defender a tus amigas en conversaciones donde no están, acompañarlas en lo que necesiten y no dejar pasar comentarios discriminatorios. Eso vale más que cualquier hashtag.