Lesbofobia internalizada: qué es y cómo empezar a soltarla
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Aceptar que sos lesbiana o bisexual no borra, de un día para el otro, todos los mensajes negativos que absorbiste antes sobre lo que significa serlo. Eso se llama lesbofobia internalizada, y es más común de lo que se habla.
Cómo se manifiesta
- Sentir vergüenza o incomodidad al mostrar afecto con tu pareja en público, incluso en espacios seguros.
- Juzgar (aunque sea en silencio) a otras lesbianas o bisexuales que son "muy visibles" o "muy obvias".
- Pensar que tenés que compensar de alguna manera, o "demostrar" que igual sos una persona normal.
- Sentir alivio cuando alguien te dice "no parecés lesbiana", como si fuera un cumplido.
Ninguna de estas reacciones te hace mala persona ni una mala representante de la comunidad. Son residuos de años de mensajes culturales, y se trabajan, no se eliminan de un chasquido.
Cómo empezar a soltarla
Exponerte, de a poco, a representaciones positivas y variadas de mujeres lesbianas y bisexuales ayuda mucho: series, libros, cuentas de redes, y también gente real. Ver que no hay una sola forma "correcta" de serlo va aflojando los juicios internos.
Los espacios comunitarios ayudan a acelerar el proceso
Estar rodeada, aunque sea unas horas, de otras mujeres que viven su identidad con naturalidad y sin pedir disculpas suele ser de lo más efectivo para ir bajando esa vergüenza aprendida. Fiestas como Fiesta Femme funcionan, entre otras cosas, como eso: un lugar donde ver, en carne y hueso, que no hace falta esconder nada.
No hay una fecha de "ya lo superé"
Es un trabajo largo, con avances y retrocesos. Tratarte con la misma paciencia que le tendrías a una amiga en el mismo proceso es, probablemente, lo más útil que podés hacer por vos misma.