Cómo perder la vergüenza de bailar en público (de a poco)
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Nadie nace sin vergüenza en la pista. Se pierde de a poco, con práctica y con el contexto correcto.
Lo que ayuda
- Ir con alguien que ya se sienta cómoda bailando — el efecto contagio es real.
- Empezar en un momento de la noche donde ya haya varias personas bailando, no ser la primera.
- Recordar que en la oscuridad y con la música fuerte, casi nadie está mirando tan de cerca como se imagina.
Lo que no ayuda
Esperar "sentirse lista" antes de moverse. La confianza en la pista casi siempre viene DESPUÉS de empezar a bailar, no antes.