Cómo superar los nervios antes de una cita (sin cancelarla)
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Sentir nervios antes de una cita es completamente normal, incluso cuando la persona genuinamente te entusiasma. El problema es cuando esos nervios se convierten en la excusa perfecta para cancelar. Estas ideas ayudan a manejarlos mejor.
Nombralo, no lo ignores
Decirte a vos misma "estoy nerviosa porque me gusta, y está bien" reduce la ansiedad más que intentar fingir total calma. El nerviosismo suele bajar cuando se lo reconoce en vez de pelearlo.
Preparate físicamente, no solo mentalmente
Elegir la ropa con tiempo, no llegar corriendo, tomar algo de agua antes de salir. El cuerpo y la mente están más conectados de lo que parece: si el cuerpo está tranquilo, la mente lo sigue más fácil.
Recordá que ella también está nerviosa
Es fácil pensar que una es la única con nervios, pero la otra persona probablemente esté sintiendo algo parecido. Eso, curiosamente, suele ser reconfortante.
Bajá la apuesta mental de la cita
Pensar "esta cita define todo mi futuro amoroso" agrega una presión innecesaria. Es solo una charla con alguien nuevo. Si sale bien, genial. Si no, sirvió igual para practicar y conocer gente.
Técnicas rápidas para el momento
- Respirar profundo unas cuantas veces antes de entrar.
- Escribirle a una amiga contándole que estás nerviosa: decirlo en voz alta (o por texto) ayuda a soltar tensión.
- Recordar alguna cita o salida anterior que salió bien, como referencia de que sí sabés manejarte.
Si los nervios son sobre el lugar, no la persona
A veces lo que genera ansiedad no es la persona en sí sino la formalidad del ambiente. Elegir un contexto más relajado, como un evento con música y gente alrededor, puede sacar presión del cara a cara directo — otra ventaja de que las primeras citas o encuentros pasen en lugares con onda propia, como una fiesta.