Cómo terminar algo que recién empieza, sin hacer ghosting
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
No toda conexión que arranca tiene que llegar a algo más. Pero cómo se cierra algo que recién empieza dice mucho sobre el respeto con el que se maneja una — y evita hacerle a otra persona lo que a nadie le gusta recibir: el ghosting.
No hace falta una razón perfecta
Muchas veces la razón de no seguir es simplemente "no sentí la conexión que esperaba", y eso es suficiente. No hace falta inventar un motivo elaborado ni tampoco dar detalles que no se piden.
Un mensaje corto y honesto alcanza
Algo simple como "la pasé lindo conociéndote, pero no siento que haya click para seguir. Te deseo lo mejor" cierra el tema con dignidad, sin dejar a la otra persona esperando una respuesta que nunca llega.
Cuanto antes, mejor
Si ya sabés que no querés seguir, decirlo pronto es más respetuoso que dejar que la otra persona siga invirtiendo tiempo y expectativa en algo que para vos ya terminó.
No es necesario dar explicaciones extensas
Una vez comunicado el cierre, no hace falta seguir justificando ni entrar en debate si la otra persona insiste en entender más. "Ya te dije lo que sentía, prefiero dejarlo acá" es una respuesta válida y suficiente.
Recibirlo también requiere práctica
Si sos vos la que recibe ese mensaje, agradecer la honestidad —aunque duela— es mejor que insistir tratando de cambiar la decisión de la otra persona. El respeto va en las dos direcciones.
Cerrar bien deja la puerta abierta al futuro
La escena lésbica en las ciudades grandes, y más en Buenos Aires, suele ser más chica de lo que parece: es común volver a cruzarse con la misma gente en fiestas o eventos, como Fiesta Femme. Cerrar las cosas con respeto evita que esos reencuentros sean incómodos.