Cómo empezar a vestirte más cómoda con tu identidad, de a poco
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Muchas mujeres lesbianas y bisexuales, al asumir su identidad, empiezan también a repensar cómo se visten y se presentan al mundo. No hace falta que ese cambio sea drástico ni inmediato: puede ser un proceso lento de ir probando qué te representa mejor.
No hay un "look lésbico" obligatorio
Podés vestirte súper femenina, súper andrógina, o cualquier punto intermedio, y ser igual de lesbiana o bisexual en cualquiera de esas versiones. La ropa no valida ni invalida tu identidad.
Probar de a poco, sin presión
- Empezar por accesorios chicos —una remera, un corte de pelo— antes de un cambio total de guardarropa.
- Observar qué te hace sentir más "vos" cuando te mirás al espejo, más allá de lo que "se supone" que tenés que usar.
- Darte permiso de cambiar de opinión: lo que te representa hoy puede no ser lo mismo en un año, y está bien.
El entorno puede influir en el ritmo
Si todavía no saliste del closet en algunos ámbitos, quizás elijas ir más despacio con los cambios visibles en esos contextos puntuales, y reservar la versión más plena de vos para espacios donde te sientas segura. No es negar quién sos, es dosificar dónde y cuándo mostrarlo.
Espacios donde probarte sin juicio
Las fiestas y eventos de la comunidad suelen ser buenos lugares para animarte a probar looks nuevos sin miedo al juicio. En Fiesta Femme, por ejemplo, vas a ver toda la variedad posible de estilos en una misma noche, lo que ayuda a darte cuenta de que no hay una sola forma correcta de verse.