Consentimiento en la pista de baile: cómo acercarte a alguien sin incomodar
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Un espacio entre mujeres y personas queer no garantiza por sí solo que nadie se pase de la raya. El consentimiento importa en todas partes, y una fiesta que se pretende segura tiene que sostenerlo en los hechos. Acá van algunas pautas simples.
Antes de acercarte
Observá. Si alguien baila de espaldas, mira el celular o está concentrada en su grupo, probablemente no busque conversación. Una mirada sostenida con sonrisa es una invitación más clara que un roce.
Cómo acercarte
- Hablá primero, desde un lugar donde ella pueda irse fácil.
- Preguntá antes de tocar: querés bailar, te puedo invitar un trago, te molesta si me quedo acá.
- Prestá atención al cuerpo: si se aleja, cruza los brazos o responde con monosílabos, es un no.
Cuando te dicen que no
Un no, un tal vez después o un silencio son todos un no por ahora. Agradecé, sonreí y seguí con tu noche. Insistir, preguntar por qué o buscar a la amiga para que interceda es exactamente lo que hay que evitar.
Si te hacen sentir incómoda
Buscá a alguien del staff o a una amiga. Las fiestas bien organizadas tienen protocolos para eso y personas visibles para ayudar. Pedir ayuda no es exagerar. Y si ves que a otra le pasa, acercate y preguntale si está bien: ese gesto chiquito cambia noches enteras.