Atracción romántica y atracción sexual: por qué no son lo mismo
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Una de las confusiones más comunes al explorar tu identidad es no distinguir entre atracción romántica y atracción sexual. Son dos cosas relacionadas, pero no idénticas, y entender la diferencia puede aclarar bastante el panorama.
Atracción sexual
Es el deseo físico, el interés en el contacto sexual con determinada persona o tipo de persona. Es la parte más hablada culturalmente, y por eso muchas veces se la confunde con "toda" la orientación.
Atracción romántica
Es el deseo de vínculo afectivo, de pareja, de intimidad emocional —con o sin el componente sexual necesariamente presente de la misma manera—. Podés sentir muchísimas ganas de tener una relación de pareja con alguien sin que la atracción sexual sea el motor principal.
Por qué distinguirlas ayuda
Hay personas cuya atracción romántica y sexual apuntan al mismo género, y personas donde eso no coincide exactamente igual. Entender esta distinción evita que te cuestiones tu identidad entera por no sentir "las dos cosas igual de intensas" hacia el mismo tipo de persona todo el tiempo.
No hace falta la palabra perfecta ya
- Podés identificarte como lesbiana o bisexual sin tener resuelta cada capa de estas distinciones.
- Explorarlas de a poco, leyendo y hablando con otras, suele traer más claridad que intentar resolverlo en la cabeza sola.
- Cambiar de idea sobre cómo describís tu atracción con el tiempo es parte normal del proceso, no un error.
Conversarlo con otras ayuda
Escuchar cómo otras mujeres describen su propia atracción romántica y sexual suele ser más esclarecedor que cualquier definición teórica. Espacios de la comunidad, presenciales u online, son buenos lugares para tener ese tipo de charlas sin que se sientan raras.