Bicuriosa o bisexual: cuál es la diferencia y por qué no siempre importa
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
"Bicuriosa" y "bisexual" se usan muchas veces como si fueran lo mismo, y no lo son exactamente. Entender la diferencia puede ayudarte a nombrar lo que sentís, pero ojo: nombrarlo bien no es una obligación urgente.
Bicuriosa
Ser bicuriosa suele describir un momento de exploración: sentís curiosidad por la posibilidad de que te atraigan personas de más de un género, pero todavía no lo tenés confirmado como parte estable de tu identidad. Es un estado de apertura, no necesariamente una identidad final.
Bisexual
Ser bisexual describe una atracción ya reconocida hacia más de un género —no necesariamente por igual, no necesariamente al mismo tiempo—. No es "una fase de la curiosidad": es una orientación en sí misma, tan válida y tan estable como cualquier otra.
¿Por qué se confunden tanto?
Porque muchas bisexuales pasaron primero por un momento bicurioso, y porque desde afuera se suele minimizar la bisexualidad tratándola de "etapa" en vez de identidad. Esa idea de que la bisexualidad es "solo curiosidad prolongada" es un prejuicio bastante instalado, y no te lo tenés que creer.
No hace falta resolverlo para vivirlo
Podés estar en el momento de curiosidad y salir a bailar, conocer gente, sentir cosas, sin tener la etiqueta cerrada todavía. La palabra puede llegar después, o puede no llegar nunca, y ninguna de las dos opciones te hace menos real. Si en algún momento querés poner el cuerpo en un espacio pensado para mujeres que se atraen entre sí, Fiesta Femme es de esos lugares donde nadie te va a pedir el carnet de identidad antes de dejarte entrar.