Dos pistas en una fiesta: cómo elegir dónde bailar y por qué conviene moverse
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Hubo una época en que una fiesta era una pista y una DJ. Hoy las fiestas lésbicas grandes de Buenos Aires suelen tener dos: una de pop y clásicos, otra de perreo y música urbana, cada una con su musicalizadora. Es la respuesta a una discusión que nunca se resolvió: qué música es la correcta para bailar. La respuesta es las dos.
Las dos escuelas
- La pista pop: himnos, coreografías improvisadas, todo el mundo cantando. Es la pista donde se baila en ronda con las amigas.
- La pista de perreo: más oscura, más cuerpo, más de a dos. Es donde se baila pegado.
En Fiesta Femme las dos corren en paralelo toda la noche, y el sitio hasta tiene las playlists de cada una para que elijas de antemano. Pero el consejo es no elegir.
Por qué moverse
La noche tiene fases. A la 1 querés cantar con las amigas; a las 3 querés bailar con alguien; a las 5 querés el último himno abrazadas. Una pista sola no acompaña esas tres fases, dos pistas sí. La gente que mejor la pasa en una fiesta de dos pistas es la que va y viene.
Cómo no perderse
Acordá con tu grupo un punto de encuentro fijo, en general el bar o el chill. Si una se va a la otra pista, avisa, y si no vuelve en media hora, se la busca ahí. El celular en una pista a todo volumen no sirve de nada.
Y un último dato: la pista menos llena suele ser la que mejor suena. Cuando una explota, cruzá a la otra. Vas a bailar con más espacio y a veces encontrás tu nueva canción favorita.