Fotos en la fiesta: etiqueta, consentimiento y qué hacer si no querés salir
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Una fiesta lésbica es, para muchas, uno de los pocos lugares donde pueden ser ellas mismas sin pensar en quién mira. Eso incluye a quienes no están afuera del clóset en el trabajo, en la familia o en el barrio. Por eso las fotos en estos espacios tienen reglas propias que conviene conocer, aunque nadie te las diga en la puerta.
La regla base: preguntar
Antes de sacar una foto donde se vea la cara de alguien que no es de tu grupo, preguntá. Un gesto con el celular y una mirada alcanzan. Si la respuesta es no, es no, y no hace falta explicación. Lo mismo para videos de la pista: encuadrá a tus amigas, no al fondo.
Si no querés salir en fotos
- Decilo. A la persona que fotografía, a tus amigas, a quien haga falta. Nadie se ofende.
- Si la fiesta tiene fotógrafa oficial, avisale al llegar. Las fotógrafas de la escena están acostumbradas y lo respetan.
- Ubicate: las fotos oficiales suelen sacarse en la pista y en el escenario, no en el chill.
Si una foto tuya terminó publicada
Primero, pedí que la bajen. A la persona si la conocés, a la fiesta si es una foto oficial. Las fiestas serias responden rápido: Fiesta Femme, por ejemplo, saca cualquier foto a pedido sin preguntar motivos. Si la publicó alguien que no conocés y no responde, Instagram tiene un formulario para reportar imágenes propias publicadas sin permiso.
Lo que sí está bueno
Las fotos de la fiesta, con consentimiento, son parte de la memoria de la comunidad. Ver las fotos de ediciones anteriores es lo que convence a muchas de animarse a ir por primera vez. La idea no es que no haya fotos, es que las que hay sean de gente que quiso estar ahí.