Breve historia de la noche gay de Buenos Aires
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
La noche LGBTIQ+ porteña de hoy — abierta, diversa, con fiestas que llenan — es el resultado de décadas de historia que vale la pena conocer.
La clandestinidad
Durante buena parte del siglo XX, y muy especialmente durante la última dictadura (1976-1983), los encuentros LGBTIQ+ eran perseguidos. Los primeros bares y boliches funcionaron en semi-clandestinidad, con razias policiales como amenaza constante.
Los 90 y 2000: la salida a la superficie
Con la democracia consolidada, la noche gay porteña creció y se hizo visible. Aparecieron los boliches emblemáticos, las primeras marchas del orgullo masivas, y Buenos Aires empezó a sonar como destino gay-friendly regional.
2010 en adelante: el marco legal cambia todo
El matrimonio igualitario (2010) y la ley de identidad de género (2012) transformaron el clima general. La noche dejó de ser refugio para ser celebración.
Hoy: espacios propios
La etapa actual tiene algo que las anteriores no tenían: espacios que son DE la comunidad, no alquilados. Feliza como bar LGBTIQ+ propio, y fiestas como Fiesta Femme y Fiesta Jolie producidas desde adentro de la comunidad, son la forma más nueva de esa historia: ya no pedimos permiso para existir de noche.