Ideas para una primera cita entre mujeres que no sea "café y ya"
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
El café sigue siendo la primera cita por default, y no está mal — pero no siempre es el plan que más ayuda a conocer a alguien de verdad. Estas son algunas ideas de primera cita entre mujeres que dan más pie a la conversación y sacan la presión del silencio incómodo.
Caminata con destino
Caminar una hora por una feria, un barrio con murales o una costanera funciona mejor que sentarse frente a frente desde el minuto uno: moverse relaja, y siempre hay algo alrededor de qué hablar cuando el silencio aparece.
Algo con las manos ocupadas
Un taller de cerámica, una clase de cocina, minigolf. Cuando hay una actividad de por medio, la tensión de "¿de qué hablamos ahora?" baja bastante y quedan anécdotas para la próxima charla.
Un bar con buena música, no una disco
Para primera cita conviene un lugar donde se pueda hablar sin gritar, pero con algo de ambiente — total silencio también genera presión.
Feria o mercado de fin de semana
Bajo costo, tiempo flexible (podés quedarte veinte minutos o dos horas según cómo fluya) y siempre hay algo para comentar: un puesto raro, comida nueva, algo gracioso.
Si prefieren algo con más gente alrededor
No toda primera cita tiene que ser en soledad total. Ir juntas a un evento con onda, como Fiesta Femme, puede funcionar como segunda o tercera cita cuando ya hay más confianza: hay música, hay pista, y si el silencio aparece, siempre hay algo pasando alrededor para comentar.
Lo que de verdad importa
- Elegir un lugar donde las dos se sientan cómodas, no el más "instagrameable".
- Dejar tiempo abierto, sin agendar algo pegado después por las dudas de que la charla fluya.
- Tener un plan B corto si el lugar elegido está lleno o cerrado.
El lugar importa menos de lo que parece. Lo que hace que una primera cita funcione es que las dos se sientan libres de ser ellas mismas, sin estar actuando un personaje.