Maquillaje que aguanta una noche de baile y calor
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Una fiesta es un examen de resistencia para el maquillaje: calor, sudor, abrazos y luces fuertes. Con una buena técnica podés llegar al final sin ir al baño cada media hora a repararlo.
La base de todo
Empezá con la piel limpia e hidratada. Una prebase o primer ayuda a que el maquillaje se adhiera. Es el paso que más se saltea y el que más diferencia hace.
Productos que duran
- Base ligera o tintura en capa fina. Mucha cantidad se corre más.
- Polvo traslúcido en la zona T para controlar el brillo.
- Máscara de pestañas a prueba de agua, porque el sudor no perdona.
- Delineador en gel o tinta que resiste más que el lápiz común.
El truco del fijador
Un spray fijador al final sella todo. Rociá a una distancia de unos 20 centímetros y dejá secar sin tocarte la cara. Algunas lo usan también a mitad de la noche como retoque.
Brillos y glitter
Si vas con glitter, usá fijador específico en gel y aplicá en zonas donde no se caiga a los ojos. En las fiestas con luz negra o ambiente cargado de humo, los brillos lucen aún mejor.
Kit mínimo en la cartera
Un labial, papel secante y un pañuelito. Nada más. Un look que se banca el calor te deja bailar sin preocuparte, y de eso se trata la noche.