Música hecha por artistas lesbianas argentinas: una escena en crecimiento
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
La escena musical argentina viene sumando cada vez más artistas abiertamente lesbianas, bisexuales y queer, que hacen canciones sin necesidad de esconder ni disimular a quién le cantan. Del indie al pop, esa visibilidad es relativamente reciente comparada con décadas anteriores.
De la ambigüedad a la nombrar sin vueltas
Durante mucho tiempo, cuando una artista era lesbiana, esa parte de su identidad solía quedar fuera del discurso público, incluso si era un secreto a voces dentro de la industria. Hoy existe una generación de músicas que arman su carrera abiertamente desde esa identidad, sin que eso implique un costo comercial como podía implicarlo antes.
Un termómetro en la pista
Las playlists de las fiestas lésbicas actuales son, en cierto modo, un buen radar de qué está sonando en la comunidad: qué artistas se sostienen en el tiempo, cuáles suman feats con otras voces LGBTIQ+, y cómo va cambiando el gusto generacional.
Más allá del genero musical
No hay un único género asociado a esta escena: conviven el pop, el indie, el trap, el folk y propuestas electrónicas hechas por artistas lesbianas argentinas, cada una construyendo su público propio.
La música como parte de la noche
En pistas como la de Fiesta Femme, la música de artistas lesbianas y queer locales suele tener un lugar propio dentro del recorrido de la noche, como forma de sostener y visibilizar esa escena en crecimiento.