Por qué cada vez más lesbianas eligen no definirse con una sola etiqueta
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Durante mucho tiempo, elegir una etiqueta identitaria se vivía como una decisión definitiva. Eso está cambiando, y cada vez más personas eligen dejar el margen abierto.
La identidad como proceso, no como veredicto
Muchas personas hoy entienden su identidad como algo que puede seguir moviéndose con el tiempo, sin que eso invalide lo que sintieron o vivieron antes.
Menos presión social por "definirse ya"
Las generaciones más jóvenes suelen sentir menos urgencia por poner nombre exacto a lo que sienten, y más comodidad habitando la ambigüedad si hace falta.
Lo que no cambia
- El derecho a cambiar de etiqueta (o no usar ninguna) sigue siendo válido a cualquier edad.
- Nadie le debe explicaciones a nadie sobre su proceso identitario.
- La comunidad, en los espacios que funcionan bien, sostiene ese proceso sin exigir certezas.
Esa flexibilidad se nota en pistas diversas, donde conviven personas en momentos muy distintos de su propio proceso.