Por qué el karaoke se volvió un clásico de la noche lésbica
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
El karaoke pasó de ser un plan de bar de barrio a un clásico infaltable en varias fiestas lésbicas. Tiene sentido si se piensa un poco por qué.
Rompe el hielo sin esfuerzo
Cantar junto a desconocidas genera una complicidad instantánea que otras dinámicas tardan más en construir. Nadie se conoce, pero todas gritan el mismo estribillo.
No hace falta cantar bien
Al contrario: cantar mal, con toda la energía, suele generar más ovación que cantar perfecto. Baja la exigencia y sube la diversión.
Por qué funciona tan bien en estas noches
- Da un momento de la noche que no depende de bailar o ligar.
- Funciona igual de bien yendo sola que en grupo grande.
- Genera anécdotas que se cuentan mucho después de esa noche.
No es casualidad que el karaoke sea parte fija de propuestas como Fiesta Femme: cumple una función social muy concreta dentro de la noche.