Primera vez besando a una mujer: nervios normales y qué hacer con ellos
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Besar a una mujer por primera vez suele venir con una mezcla rara de emociones: ganas, nervios, y a veces la presión extra de "esto tiene que confirmarme algo". Vale la pena bajarle un cambio a esa presión.
Los nervios son parte del paquete
Da nervios cualquier primer beso, con cualquier persona, en cualquier momento de la vida. Que además sea tu primera vez con una mujer no lo hace más raro, solo le suma una capa de novedad. Está bien sentir el estómago revuelto y las ganas al mismo tiempo.
No tiene que "confirmarte" nada
Un beso no es un test de identidad. Podés besar a una mujer, sentirlo increíble, y todavía tener dudas sobre cómo te identificás —o podés besarla, sentirlo raro por los nervios del momento, y eso tampoco significa nada definitivo sobre quién sos. Un solo momento no tiene por qué responder toda la pregunta.
Elegir el contexto ayuda
- Un lugar donde te sientas cómoda, no observada ni apurada.
- Una persona con la que ya hubo charla, conexión, ganas mutuas —no solo la oportunidad del momento.
- Ningún alcohol de más como "empujón": si necesitás estar muy tomada para animarte, quizás el momento todavía no es el correcto.
Después del beso
Date tiempo para procesarlo sin apuro por sacar conclusiones grandes esa misma noche. Podés simplemente disfrutar lo que fue, sin convertirlo automáticamente en el capítulo uno de una autobiografía.