Tu primera vez en una fiesta lésbica: qué esperar y cómo disfrutarla
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Ir por primera vez a una fiesta lésbica es de esas cosas que dan más nervios en la previa que en el momento en sí. Una vez adentro, la mayoría se sorprende de lo rápido que se relaja.
Qué esperar
Una fiesta lésbica pensada como tal —no un boliche "hetero friendly" un día cualquiera— tiene un clima distinto: nadie te va a mirar raro por bailar con otra chica, nadie va a asumir que estás ahí "de paso". El ambiente está armado justamente para que vos te sientas la protagonista natural de esa noche, no la excepción.
Ir sola no es un problema
Es más común de lo que pensás. Muchas van solas justamente porque en su círculo actual nadie más es lesbiana o bisexual, y la fiesta es el lugar donde por fin conocen gente que las entiende sin explicaciones. En espacios como Fiesta Femme hay bastante gente que va sola, y suele ser más fácil de lo esperado sumarte a alguna charla.
Tips prácticos para la primera vez
- Llegá un poco antes de que esté a full: es más fácil ubicarte y agarrar confianza con el lugar.
- No te sientas obligada a "producir" una noche perfecta. Podés quedarte en un rincón mirando un rato antes de meterte de lleno.
- Si algo te incomoda, alejate y buscá al staff o seguridad del lugar —los espacios serios tienen gente atenta a eso.
- No hace falta besar a nadie ni "demostrar" nada. Ir y pasarla bien ya es suficiente.
El después
Muchas salen de su primera fiesta lésbica con la sensación de "ojalá hubiera venido antes". No es magia: es simplemente estar en un lugar donde no tenés que traducir ni explicar nada de lo que sos.