Qué es el "armario de cristal" y por qué se habla tanto de esto
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
El "armario de cristal" describe una situación muy común: sos lesbiana o bisexual, tu entorno lo sabe o lo intuye claramente, pero nunca lo dijiste en voz alta de forma explícita.
¿Cómo se ve en la práctica?
- Tu familia conoce a tu pareja, la trata como pareja, pero nunca hubo una "conversación oficial" sobre tu orientación.
- En el trabajo, tus compañeres saben que salís con mujeres, pero vos nunca lo "anunciaste" formalmente.
- Publicás fotos con tu pareja en redes sin aclarar nada, y la gente entiende sin que hiciera falta explicarlo.
¿Es algo malo?
No necesariamente. Para muchas personas, este es un equilibrio cómodo: viven abiertamente su vida sin necesidad de una declaración formal que sienten innecesaria o invasiva.
¿Cuándo puede ser un problema?
Cuando la falta de conversación explícita se usa como excusa para seguir tratando el tema como un secreto ("no lo decimos en voz alta porque no hace falta" a veces se convierte en "no lo decimos porque nos incomoda"). Ahí vale la pena preguntarse si el silencio es elección propia o presión externa disfrazada.
No hay una única forma correcta de salir del clóset
Una declaración explícita, un armario de cristal, contarlo de a poco a distintas personas en distintos momentos: todas son formas válidas. Lo importante es que la elegida sea la que a vos te resulte más cómoda y segura, no la que otros esperan de vos.
Un espacio para no tener que explicar nada
Justamente por esto son valiosos los espacios pensados para la comunidad, donde no hace falta ninguna declaración: en una fiesta como Fiesta Femme, nadie necesita "salir del clóset" para estar ahí, ya es un espacio donde eso se da por sentado.