Qué significa el consumo consciente de espacios LGBTIQ+
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
La frase "el consumo es político" se repite seguido en la escena, pero vale la pena entender por qué.
El impacto real
Los espacios LGBTIQ+ —bares, fiestas, locales— sostienen su existencia con el gasto de quienes los eligen. Sin ese sostén, cierran, y con ellos se pierde infraestructura difícil de reconstruir.
Qué implica en la práctica
- Priorizar espacios producidos por la propia comunidad cuando hay opción.
- Entender que el precio de una entrada no es solo "el costo de una noche", sino parte de lo que sostiene ese espacio en el tiempo.
- Recomendar y volver, no solo ir una vez.
Elegir gastar en espacios como Feliza es, en ese sentido, mucho más que salir a bailar.