Qué es "la comunidad arcoíris" más allá de las siglas LGBTIQ+
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Si seguís de cerca temas de la comunidad, seguro notaste que las siglas cambian con el tiempo: LGBT, LGBTI, LGBTIQ+, "disidencias sexuales", "comunidad arcoíris". No es capricho ni moda pasajera: cada término responde a un momento y a una discusión distinta dentro del propio colectivo.
De LGBT a LGBTIQ+
La sigla original —Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans— fue sumando letras con el tiempo: la I de intersex, la Q de queer, y el "+" para incluir todas las identidades que no entran en una letra específica (asexuales, no binaries, y más).
"Disidencias sexuales" como término político
En Argentina, sobre todo en espacios activistas y en normativa reciente, se usa mucho el término "disidencias sexuales" o "disidencias sexo-genéricas" para nombrar al colectivo completo con un marco más político, en oposición a la norma heterosexual y cisgénero.
"Comunidad arcoíris" y otras formas coloquiales
En el uso más cotidiano y menos técnico, "comunidad arcoíris" o simplemente "la comunidad" funcionan como formas más simples de referirse a todo el colectivo, sin necesidad de nombrar cada sigla en cada frase.
¿Cuál usar?
No hay una única forma "correcta": depende del contexto y de la audiencia. En un texto activista o académico, "disidencias" o "LGBTIQ+" completo puede ser más preciso; en una conversación informal, "comunidad" alcanza y sobra.
Lo que no cambia
Más allá del nombre que se use, la idea de fondo es siempre la misma: un colectivo enorme y diverso, unido por la experiencia compartida de no encajar en la norma heterosexual y cisgénero, que construye comunidad, cultura y espacios propios —como los que arma el ecosistema de Feliza en Buenos Aires— para sostenerse mutuamente.