Relaciones a distancia entre mujeres: cómo sostenerlas sin agotarse
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Las relaciones a distancia entre mujeres no son ni mejores ni peores que las que se dan cara a cara, pero sí requieren herramientas distintas. Esto es lo que suele marcar la diferencia entre las que funcionan y las que se apagan.
Hablen de las expectativas desde el principio
Cuánta comunicación diaria esperan, cada cuánto se van a ver, si hay fecha o plan para achicar la distancia en algún momento. No dejarlo implícito evita malentendidos grandes más adelante.
Calidad por sobre cantidad en la comunicación
No hace falta estar mandando mensajes todo el día. Una videollamada con atención real vale más que veinte mensajes cortos escritos a las apuradas entre tareas.
Planeen los encuentros con anticipación
Tener la próxima visita agendada, aunque sea a semanas o meses, da un horizonte concreto al que aferrarse en los días difíciles. La incertidumbre sin fecha es lo que más desgasta.
Construyan rituales propios
Ver la misma serie "juntas" por videollamada, mandarse fotos de la comida del día, un buenas noches fijo. Los rituales chiquitos sostienen la sensación de cotidianidad compartida.
Cuiden también su vida ahí donde están
Una relación a distancia sana no significa poner la vida en pausa hasta la próxima visita. Seguir viendo amigas, saliendo, sosteniendo la propia rutina evita que toda la carga emocional recaiga en la relación.
Cuando se acorta la distancia
Si en algún momento la distancia se achica, aprovechen para reconstruir juntas la vida social presencial que la distancia no permitía. Volver a salir juntas, conocer gente nueva del entorno de la otra, ir a algún evento con onda como Fiesta Femme puede ser una linda forma de empezar esa nueva etapa más cerca.