Salir de fiesta en pareja: cómo disfrutar sin que sea una pelea
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Ir en pareja a una fiesta lésbica puede ser una noche inolvidable o un desastre silencioso. La diferencia casi siempre está en lo que hablaron antes de salir. Un par de acuerdos previos evitan malos ratos.
Antes de ir
- Charlen expectativas: van a pasar la noche juntas o cada una con su grupo.
- Definan señales: una seña o un mensaje para decir que necesito un respiro o que nos vayamos.
- Hablen de los celos sin vergüenza. Es mejor nombrarlos que esperar que desaparezcan solos.
Durante la noche
Bailen juntas un rato largo, pero sin quedar pegadas toda la noche. Es sano que cada una tenga su espacio para charlar con amigas y conocer gente. Eso fortalece la confianza.
Si hay tensión
Salí del ambiente, tomá aire y hablá en un lugar tranquilo, nunca en medio de la pista ni delante de otras. Evitá discutir con alcohol de por medio: lo que se dice así se arrastra al día siguiente.
Después
Al volver a casa o a la mañana siguiente, comentá cómo la pasaron. Qué les gustó, qué no, qué cambiarían la próxima vez. Esa conversación convierte cada salida en una práctica que mejora.
La fiesta no es una prueba de la relación. Es un plan divertido para disfrutar juntas.