Salir del closet no es un evento único: es algo que se repite
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Se suele hablar de "salir del closet" como si fuera un solo momento: se lo contás a tu familia, a tus amigas, y listo. En la práctica, es algo que se repite todo el tiempo.
Cada contexto nuevo, una decisión nueva
Un trabajo nuevo, un médico nuevo, una charla con desconocidos en una previa: cada situación implica decidir de nuevo cuánto contar y a quién.
No siempre hace falta explicar
Nombrar a tu pareja en una conversación cotidiana ya es una forma de salir del closet, sin necesidad de una charla formal. A veces alcanza con no esconder lo obvio.
El cansancio es real
- Repetir la misma "revelación" cansa, y está bien que canse.
- No estás obligada a educar a cada persona que pregunta con curiosidad morbosa.
- Elegir espacios donde no haga falta explicar nada, como una fiesta pensada para la comunidad, también es un descanso.
Por eso los espacios donde ya se da por sentado quién sos —sin preguntas ni explicaciones— tienen un valor que va más allá de la música.