Salir en invierno vs. en verano: cómo cambia la noche lésbica en Buenos Aires
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
El calendario de fiestas se mantiene bastante estable durante todo el año, pero la experiencia de salir cambia bastante según la temporada.
Invierno: abrigo estratégico
El frío porteño de julio no perdona, pero adentro de una pista llena el calor sube rápido. La solución práctica es vestirse en capas: algo abrigado para la calle que puedas sacarte fácil una vez adentro, sin que ocupe medio bolso ni te complique guardarropa.
- Campera que se pueda dejar en guardarropa sin drama.
- Calzado cerrado, cómodo para caminar rápido con frío.
- Algo caliente antes de salir de casa: llegar con frío predispone mal para toda la noche.
Verano: hidratación y horarios más tarde
Con calor, las salidas tienden a arrancar más tarde y estirarse más, porque nadie tiene apuro de meterse en un lugar cerrado y con mucha gente antes de que baje el sol. La hidratación se vuelve más importante que en invierno: tomar agua entre trago y trago, o directamente en vez de trago, ayuda mucho a aguantar toda la noche.
La vuelta a casa cambia según la estación
En invierno, con menos gente en la calle a las cinco de la mañana, conviene pedir el auto puertas adentro en vez de esperar afuera. En verano, con más movimiento nocturno en general, moverse acompañada sigue siendo la mejor práctica igual.
Lo que no cambia
Más allá del clima, fiestas como Fiesta Femme mantienen su calendario mensual todo el año en Feliza. Lo único que cambia es cómo te preparás vos para llegar y volver cómoda.