Seguridad en Buenos Aires para turistas LGBTIQ+
Por Lola Almada — Cronista nocturna. Lesbiana, porteña y de madrugada: si hay una fiesta en Buenos Aires, ya estuvo.
Buenos Aires es, en términos generales, una ciudad donde las personas LGBTIQ+ pueden circular con tranquilidad, sobre todo en las zonas más transitadas por turismo. Eso no significa que no haya que tomar las mismas precauciones básicas que en cualquier ciudad grande del mundo.
Lo que juega a favor
Argentina tiene matrimonio igualitario desde 2010 y una ley de identidad de género considerada de las más avanzadas del mundo desde 2012. Ese marco legal se traduce en una sociedad, en general, bastante habituada a la diversidad, sobre todo en Buenos Aires capital.
Precauciones generales (no específicas de ser LGBTIQ+)
- Cuidar pertenencias en zonas muy turísticas y de mucha gente, como cualquier ciudad grande.
- Evitar mostrar objetos de valor de forma muy visible en la calle.
- Usar apps de traslado de noche en vez de parar taxis en la calle sin conocerlos.
Sobre mostrar afecto en público
En barrios como Palermo, Recoleta, San Telmo o Belgrano, ver parejas del mismo sexo tomadas de la mano no llama la atención. En zonas menos transitadas por turismo, como en cualquier ciudad, puede convenir leer el contexto. No es una regla distinta a la que aplicarías en tu propia ciudad al viajar a un barrio que no conocés.
Espacios pensados para la comunidad
Una forma de sentirte segura desde el primer día es ir directo a espacios armados por y para la comunidad LGBTIQ+, en vez de arriesgarte con lugares al azar. Fiestas como Fiesta Femme tienen su propia línea de puerta y están pensadas de punta a punta para que una mujer lesbiana, bi o queer se sienta cómoda apenas entra.
En síntesis
Buenos Aires no es una ciudad sin riesgos, pero tampoco presenta riesgos particulares por ser LGBTIQ+. El sentido común habitual de viaje alcanza en la enorme mayoría de los casos.